La idea
El brote
Valdelicea y Cía. nace como resultado de la experiencia profesional y personal de Manel Marina, empresario durante más de veinte años y cofundador, consejero, gestor y cooperante de diversas organizaciones de ayuda humanitaria. Destacando Fundación Aquiles (Portugal) y El Bosque de Armonía (España).
A raíz de una singular experiencia personal acaecida en 2001, su rumbo profesional cambia radicalmente de orientación como primera consecuencia. A continuación cambia su lugar de residencia y escribe su vivencia. Titulando el relato del mismo modo que la organización social y humanitaria que funda en Barcelona en 2002, El Bosque de Armonía.
Es, en definitiva, Valdelicea, el principio y el final. El origen, la ilusión y la pasión. La luz y la sombra. El reverso y el anverso de un mismo lugar. La fusión de lo viejo y de lo nuevo: nuevos métodos para nuevos tiempos.
Es aventura y juego, ayuda y solidaridad, crecimiento y aprendizaje, descubrimiento y sorpresa, emoción y sentimiento, experiencia, magia, fantasía y creatividad, instrucción y formación… Pero sobre todo un viaje de conocimiento. Un especialísimo viaje, acompañado y trascendental, por la vida de muchas personas. Porque no nos olvidemos, todos estamos y viajamos en el mismo barco. Somos como eslabones de una cadena enorme…
Todos los que participan de una u otra forma en cualquiera de las actividades organizadas tanto por El Bosque de Armonía como por cualquiera de las empresas y profesionales asociados o colaboradores forman parte y hacen posible que exista Valdelicea & Cía.
Básicamente: “Empresa y Solidaridad”; bien aliñado con terapias, métodos y filosofías alternativas. Porque somos de la opinión de que todo vale para el cambio, todo es utilizable o reutilizable si tanto los métodos como los fines son nobles y generosos.