Crecimiento personal
Antes que nada, deberíamos empezar por preguntarnos: ¿qué es o qué pensamos que puede ser el crecimiento personal?
Sirva como introducción la presente reflexión. Hoy todo el mundo habla de todo tipo de materias, técnicas, filosofías, métodos… como si duchos maestros fueran en casi todas las disciplinas habidas y por haber. En el momento de redactar esta introducción, la curiosidad me ha llevado a consultar en Google, para saber así cuántas referencias habría en el buscador. Sorprendentemente sólo ochenta y nueve referencias. Eso, ¿qué indica? ¿que crecemos poco? ¿que ya hemos crecido lo suficiente? Bromas a parte, lo que indica, bajo mi punto de vista, es que el concepto no está bien definido.
El crecimiento personal está íntimamente ligado a lo que conocemos como terapias alternativas, o eso creemos o hemos creído en alguna que otra ocasión. Es decir, a las mil veces nombradas técnicas de autoayuda. Pero, ¿qué es eso en esencia? ¿Cómo puedo auto ayudarme si no sé muy bien qué es o para que sirve? O, lo que es peor, sino sé si realmente lo necesito…
Para nosotros, desarrollo o crecimiento personal significa amplificar y potenciar nuestras capacidades personales más allá de las, en principio, propias o inherentes del ser humano tanto desde un punto de vista psicológico como espiritual. Es, en definitiva, reaprender a vivir a través de una nueva y más amplia conciencia individual para conseguir, antes que nada y como primera medida, ser dueño de tu pensamiento, ser responsable de ti mismo y disfrutar naturalmente de una excelente salud emocional.