Coaching y entrenamiento
Manel Marina & Asociados. Coaching en Madrid
A las cosas por su nombre
Es cierto que nos llegan palabras nuevas, como modas, y no trato de restar importancia al trabajo que realizan excelentes profesionales del coaching en el mundo. Nuestro paradigma parte del constructivismo psicopedagógico "cada uno construye el conocimiento en función de sus expectativas, creencias, valores y experiencias previas". O lo que es lo mismo: cada uno de nosotros es quien desarrolla su potencial. ¿He dicho potencial? Pues esa es una de las claves del coaching life, life coach o life coaching. Y es que si nos fijamos metas y objetivos precisos (otra de las claves) estaremos más dispuestos a alcanzarlas. Si fijamos un calendario, un modo, un proceso lo estaremos aún más... Imaginad a alguien que esté a nuestro lado en el camino: ¡Ese es el coach!
Ya estamos más cerca de descubrir lo que es un coach. No se trata pues, de un confesor, consultor, psicólogo, psiquiatra o maestro.
Un ejemplo. Supongamos que nos proponemos aprender a nadar. Un consultor te dice cuáles son los estilos, las piscinas o los mejores lugares y épocas para hacerlo, los buenos incluso te dicen las fechas de las olimpiadas por si quieres optar a medalla; probablemente el consultor no sepa nadar. Un confesor te podría decir que tienes antes que purgar tus pecados, que pienses si al hacer eso abandonas el camino, ya sea tu trabajo, familia, etc. Un psicoanalista te tumbará en el diván y con un encuadre perfecto indagará en tu subconsciente y tu pasado para peguntarse por las carencias, frustraciones o razones que te llevan a desear tal cosa. El psiquiatra te dice que con tal fármaco desaparecerán los síntomas y podrás volver a tu vida normal en secano. El coach, después de escucharte, posiblemente se tirará a la piscina y te esperará dentro, a veces se situará al borde del agua y te animará a que sigas. Nota: si el coach no sabe nadar o no nadó antes que tú, igual lo ponemos junto al confesor o el psiquiatra. (E. Babbie)
Sócrates utilizaba la mayéutica, sugerida de la profesión de su madre (matrona) que significa el arte de dar a luz (las madres paren, no las paren). Del mismo modo el coaching ayuda al "parto", que no es ni más ni menos que alcanzar nuestras metas en la vida…